El tratamiento específico para los defectos por reducción de extremidades lo determinará el médico del niño tomando en cuenta factores como la edad, la magnitud y el tipo del defecto así como la tolerancia del niño a ciertos medicamentos, procedimientos y terapias.
La meta global del tratamiento es proporcionarle al niño una extremidad que tenga la función y apariencia adecuadas. El tratamiento puede variar para cada niño. Los posibles tratamientos incluyen:
Prótesis (extremidades artificiales)
Ortopedia (férulas)
Cirugía
Rehabilitación (terapia física u ocupacional)
Es importante recordar que algunos bebés y niños con defectos por reducción de extremidades tendrán algunas dificultades o limitaciones durante toda la vida, pero que con el tratamiento y cuidado adecuados podrán llevar una vida larga, saludable y productiva.



