Las prótesis de dedo completo y de falange están diseñadas a la medida de cada persona para asegurar un ajuste adecuado, precisión y máxima función protésica. Las prótesis se fijan mediante succión y ajuste de forma, por lo general se colocan por la mañana y se retiran al final del día.
El interior de la prótesis de dedo y de la prótesis de falange está rellenado con una silicona de grado médico semiblanda que se conforma alrededor de la porción restante de la mano o del dedo, rellenando el área faltante. Esta silicona formada actúa como una “pieza de rompecabezas tridimensional” que acuna el dedo residual permitiendo la transferencia de vibración. Esta transferencia de vibración permite a los usuarios sentir que la prótesis es una extensión de sí mismos, en lugar de un accesorio extraño. Este sentimiento se denomina propriocepción.
Propriocepción permite a muchos amputados parciales de dedo la habilidad de escribir en un teclado, escribir con lápiz o realizar otras tareas que antes eran muy difíciles o imposibles.



