El cáncer de mama es la neoplasia maligna más frecuente en la mujer y está aumentando su incidencia. El tratamiento del cáncer de mama se basa habitualmente en el tratamiento de la enfermedad local mediante cirugía, mediante radioterapia o ambas modalidades, mientras que el tratamiento de la enfermedad sistémica incluye diferentes alternativas únicas o asociadas como la quimioterapia, el tratamiento hormonal y el tratamiento biológico.
Entre las secuelas de la cirugía de mama se encuentran alteraciones del sistema venoso y linfático causadas por el procedimiento quirúrgico, que lleva a una hipercoagulación local, estasis venoso superficial y trombosis de los vasos linfáticos, con edema y adherencias cicatrizales.
En el tratamiento de estas secuelas de la cirugía la utilización del vendaje neuromuscular puede ser de gran ayuda, complementándolo con otras modalidades terapéuticas.



