La pérdida de una extremidad es una experiencia estresante y devastadora que afecta todos los aspectos de la vida de una persona, incluidas sus relaciones, carrera, sueños y bienestar emocional. Es común que los amputados experimenten dolor, depresión y ansiedad después de una amputación quirúrgica o un evento traumático.
Aunque vivir con una amputación presenta desafíos, las estrategias de afrontamiento positivas pueden ayudar a los amputados a encontrar un nuevo camino en la vida y superar las emociones difíciles. El primer paso para recuperarse de la pérdida de una extremidad es reconocer sus sentimientos y los diversos factores que afectan su salud mental.