HUESOS DEL RETROPIÉ
Esta parte del pie está formada por los 2 huesos más grandes, que forman la articulación subastragalina:
–CALCÁNEO. Es el hueso más grande del pie y el que le da forma a nuestro talón. Está preparado para distribuir las presiones, ya que es el primero que recibe el impacto cuando se produce el paso. Por ello está recubierto de una gruesa capa de grasa que actúa de amortiguación. Por la parte de abajo posee una tuberosidad donde se inserta la fascia plantar.
–ASTRÁGALO. Es el segundo hueso más grande del pie y se sitúa justo encima del calcáneo. El astrágalo se encaja con la tibia y peroné para formar la articulación del tobillo, que nos permite plantarflexionar (bajar la punta del pie) o dorsiflexionar (llevar la punta del pie hacia arriba).
FUNCIÓN PRINCIPAL: La articulación subastragalina permite que nuestros pies hagan movimientos de pronación (el pie se va hacia adentro) o de supinación (el pie se va hacia afuera), además de estabilizar y distribuir las presiones al dar y apoyar el paso.